He consultado el libro de un tal Sergio Rodríguez Aguilar: "Comprensión y producción de textos", para el quinto año se Secundaria. El grado de dificultad de este tipo de textos, y la extensión del balotario que adjunta el autor a cada texto... esto excede a la capacidad de un jovencito de quince años de edad.Imagínese un texto para comprensión lectora, de cuatro párrafos; su contenido, con excesiva densidad conceptual; su temática, es ajena a la realidad nacional: habla de las opiniones de poetas desconocidos, intrascendentes para la formación del educando. El texto encierra contenidos de difícil comprensión para un escolar, como es la metafísica de Spinoza. Me pregunto, en qué puede contribuir para la formación de un escolar, meterse en la cabeza lo que opinó algún desconocido poeta sobre la esperanza.
Pero lo peor de todo esto es, la gran cantidad de preguntas que siguen al texto.
Adviértase que esto, el maestro lo deja como tarea para la casa.Bueno fuera que por lo menos lo resolvieran en el aula: no: lo deja el maestro como tarea para la casa.
Por la enorme dificultad de este balotario, que sobrepasa la capacidad de comprensión de un niño de quince años, y peor aun, por la enorme cantidad de preguntas del balotario, esto determina que el escolar, que sale del colegio, tenga que asumir esta tediosa e imposible obligación de tener que resolver estas preguntas, muchas veces de un día para el otro. El escolar sale del colegio a las tres de la tarde. Mientras se traslada a sudomicilio, en ciudades grandes como Lima, llega a su casa a las cuatro de la tarde. Imagínese este escolar que durante el día ha estado sometido tenso a la disciplina del colegio, luego sometido a la bulla estressante del tráfico durante una hora, no bien llega a su domicilio, tiene que soportar el recuerdo de una nueva obligación, de resolver... veinte preguntas. Eso implica consultar diccionarios, y eventualmente, salir a alguna cabina de internet, imprimir...Y eso, sólo de un curso!!!
La consecuencia es que termina estressado. Ese escolar vive permanentemente angustiado por tener que cumplir con estas obligaciones. Serían atractivas y formativas estas obligaciones, si sus contenidos fueran de menor extensión, con menor número de preguntas, y adaptados a la mente de un jovencito de quince años, y sobre todo, a su disponibilidad de tiempo. Mas no es así.
Las autoridades educativas no toman en consideración que el educando, no puede dedicar todas sus horas de vigilia, a estudiar: también necesita tiempo para relajarse, para satisfacer sus necesidades lúdicas....
Los autores de estos textos escolares, más parecen ser negociantes, y la autoridad educativa que acepta tales disparates de textos escolares, más parece preocupada por la preparación para el el concurso de admisión a la universidad. Yo les digo que ni en las pruebas del concurso de admisión, le ponen al postulante textos tan extensos y difíciles como estos que figuran en los textos escolares.
Dudo que este tal Sergio Rodríguez , autor de textos escolares, haya estudiado pedagogía. Yo soy profesor de estudiantes de pedagogía. Todo estudiante de pedagogía sabe que los contenidos que se le imparten al dicente, deben de ser estimulantes, agradables, pero esto que bajo penalidad se les impone a los dicentes en estos textos, es estressante, porque por la extensión del texto, y por la cantidad atiborrante de preguntas que le siguen,le generan en el estudiante un sentimiento de inferioridad, afectan su autoestima, destruyen su personalidad.
Qué horror que el Ministerio de Educación -el de la imagen- dé luz verde a este tipo de textos escolares..Me pregunto si las autoridades educativas en Perú atienden a los preceptos elementals de toda pedagogía, o muy por el contrario, su interés es preparar a los escolares para su presentación ante el concurso de admisión a la universidad. Creo que esto último lo que las hace admitir semejantes textos escolares, que están en las antípodas de la pedagogía.
A este tal SergioRodríquez Aguilar, yo le recomiendo que se matricule en alguna Facultad de Educación en alguna universidad: que aprenda el a b c de la pedagogía.